Tenesse, 2 de septiembre de 2025
Un grupo de investigadores de la Universidad de Cucharillas se ha convertido en noticia tras anunciar un hallazgo insólito: aseguran que el café, ese líquido oscuro que mueve al planeta cada mañana, se multiplica en la taza si el consumidor lo observa con cariño.
El experimento comenzó de manera accidental, cuando un científico, agotado tras 48 horas de trabajo, se quedó contemplando su taza con ojos tiernos mientras murmuraba “tú puedes, pequeño espresso”. Para sorpresa de todos, el líquido pareció aumentar un par de milímetros. Intrigados, repitieron la prueba con distintos voluntarios y descubrieron que, efectivamente, la intensidad de la mirada afectiva lograba que el café pareciera más abundante.
Los resultados, publicados en la prestigiosa revista Caffeine Today, han dividido a la comunidad académica. Mientras algunos lo atribuyen a un fenómeno de ilusión óptica, otros sostienen que podría tratarse de una reacción física desconocida, o incluso de un milagro cotidiano.
Los baristas del país se frotan las manos: “Si funciona, podré servir medio café y decirle al cliente que lo complete con amor”, comentó uno de ellos. La Asociación Nacional de Cafeteros, sin embargo, teme que el hallazgo reduzca el consumo y afecte a las ventas.
No faltan detractores que afirman que el café también disminuye si lo miras con odio. Un hombre de 43 años relató que su taza se vació por completo cuando recordó que debía madrugar al día siguiente.
El gobierno ya evalúa incluir esta técnica en la lista de recursos energéticos renovables, junto a la solar y la eólica. “Podríamos abastecer al país solo con miradas amorosas hacia el café”, declaró un portavoz ministerial con evidente entusiasmo… tras cinco tazas.