Futbolista asegura que su lesión se debe a “exceso de PlayStation”

Madrid, 2 de septiembre 2025

El Deportivo Vecinal se quedó sin su delantero estrella el pasado domingo, pero no por una entrada dura ni por un choque en el área, sino por un enemigo mucho más insospechado: la consola de videojuegos.

El jugador, conocido como “El Rayo”, confesó entre risas nerviosas en rueda de prensa que su distensión muscular no se produjo en un entrenamiento, sino durante una maratón de doce horas con el último simulador de fútbol. “Estaba celebrando un gol virtual, me levanté del sofá, hice mi típico gesto de voltereta y sentí un tirón. Fue el momento más humillante de mi carrera… y eso que he fallado penales importantes”, explicó.

El club ha reaccionado con desconcierto. El entrenador, visiblemente enfadado, aseguró que exigirá a los jugadores un contrato que limite el uso de consolas en las concentraciones. “Prefiero que se lesionen en un amistoso contra el Real Madrid que en el sofá contra el mando de la PlayStation”, declaró.

Los médicos confirmaron la baja de tres semanas, lo que ha dejado a la afición dividida. En redes sociales, algunos lo han bautizado como “héroe digital” y ya venden camisetas con la leyenda Game Over Rayo. Otros, en cambio, critican su falta de profesionalidad: “Con lo que cobra, debería jugar al fútbol real, no al virtual”.

La noticia ha tenido repercusión internacional. Una cadena deportiva británica se burló con el titular: Lesión de sofá deja fuera al delantero más veloz. Mientras tanto, la Liga ya estudia incluir la PlayStation dentro de la categoría de “riesgo laboral no cubierto por seguro deportivo”.

Paradójicamente, el videojuego en cuestión ha multiplicado sus ventas desde el incidente, y los desarrolladores han ofrecido al jugador ser la portada de la próxima edición. El eslogan propuesto: El único que se lesiona sin tocar el balón.

Mientras tanto, sus compañeros ya le gastan bromas en el vestuario. Han colocado un mando gigante en su taquilla y le cantan la melodía del videojuego cada vez que entra. El jugador, entre risas, asegura que volverá “más fuerte que nunca” y promete celebrar su próximo gol en el campo con un homenaje… pero esta vez sentado, y sin consola cerca.